Informe sobre el desarrollo rural 2021 del FIDA

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Informe sobre el desarrollo rural 2021 del FIDA

Transformar los sistemas alimentarios para fomentar la prosperidad rural

©FIDA/Francesco Cabras

Nuestros sistemas alimentarios nos están fallando. Desde el clima hasta el medio ambiente, pasando por la nutrición, la salud y el bienestar de las personas, no están logrando los resultados que todos necesitamos. Mientras, la vida de más de 700 millones de personas se ve malograda por el hambre.

Necesitamos urgentemente sistemas alimentarios que proporcionen dietas adecuadas y nutritivas para todos y, más aún, necesitamos sistemas que puedan ofrecer medios de vida dignos a todos los que cultivan, elaboran, almacenan y comercializan nuestros alimentos.

Se trata de un asunto especialmente apremiante para las pequeñas explotaciones agrícolas de todo el mundo. Pese a su tamaño, estas explotaciones realizan una enorme contribución al suministro mundial de alimentos: las explotaciones de 2 hectáreas o menos producen en conjunto el 31 % de los alimentos del mundo en menos del 11 % de sus tierras de cultivo. Además, en comparación con las grandes explotaciones, tienden a producir mayor riqueza y diversidad. Pero, a pesar de su contribución a la alimentación del mundo, los pequeños agricultores son especialmente propensos a sufrir ellos mismos la pobreza y el hambre.

Asimismo, las pequeñas explotaciones agrícolas, y las personas que trabajan en ellas, se enfrentan a una serie de limitaciones. Además de hacer frente a los efectos del cambio climático, estas explotaciones deben enfrentarse a la invasión de las explotaciones industriales y a las convulsiones sociales y políticas que se producen en muchos lugares del mundo. El fracaso de estos sistemas supone un peligro no solo para los medios de vida de la población rural, sino para la salud humana, el medio ambiente, la estabilidad mundial y el futuro de nuestros hijos.

El Informe sobre el desarrollo rural 2021 elaborado por el FIDA se centra en transformar los sistemas alimentarios para fomentar la prosperidad rural. En él se describen los problemas sistémicos que han conducido a la situación en la que nos encontramos, se determinan las prioridades para transformar nuestros sistemas alimentarios y se recomienda la adopción de medidas a fin de lograr un cambio significativo.

Este informe se presenta en vísperas de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios, una reunión de destacados expertos en alimentación y nutrición que marca el inicio de la transformación de nuestros sistemas alimentarios en el contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Así pues, en este momento tan propicio, ¿qué ideas nos plantea el Informe sobre el desarrollo rural 2021?

Un elemento destacado es el denominado “sector intermedio” de los sistemas alimentarios, que comprende todas las actividades que tienen lugar una vez que los productos salen de la explotación agrícola —comercio, almacenamiento, elaboración y distribución de alimentos a los consumidores—, así como las empresas que suministran insumos a los agricultores. Se trata de un sector que tiene un gran potencial de generación de empleo digno.

En la actualidad, el sector intermedio de muchos países en desarrollo está experimentando una transición, que entraña un rápido crecimiento y una mayor variedad y complejidad de actividades. Por ello, el desarrollo de ese sector intermedio debe centrarse en las pymes locales y en su potencial para generar empleo. Esos puestos de trabajo, además del potencial para generar vínculos entre las pymes del sector intermedio y los pequeños agricultores locales, pueden ayudar a crear sistemas alimentarios que sean favorables para la población rural.

No obstante, esto solo podrá lograrse si se aplican las políticas adecuadas, en particular las que promueven la inversión en las pymes y se oponen al dominio del sector intermedio por parte de las grandes empresas. También será importante contar con programas de desarrollo profesional para los empleados, así como garantizar la mejora de las condiciones de trabajo por medio de la reglamentación pública.

Otro aspecto fundamental del desarrollo del sector intermedio es el fomento de conexiones de todo tipo, desde la construcción de mejores carreteras y puentes hasta la ampliación del acceso a las tecnologías digitales. Las pymes se beneficiarán de un mejor acceso a fuentes de alimentos diversas y nutritivas, mientras que los agricultores disfrutarán de un acceso más fácil a los insumos y los mercados.

Esto nos lleva a otra prioridad estrechamente relacionada que se destaca en el informe: favorecer que los pequeños agricultores obtengan una retribución digna y justa por su trabajo.

En el Informe sobre el desarrollo rural 2021 se muestra que, en comparación con las explotaciones de mayor tamaño, las pequeñas explotaciones son extraordinariamente productivas y aportan una mayor diversidad de alimentos. Sin embargo, los pequeños agricultores se enfrentan a muchas limitaciones
—como la falta de acceso a la tierra, los derechos de acceso al agua, la financiación, la información y las nuevas tecnologías— que limitan su productividad y los mantienen en la pobreza. Así pues, una transformación equitativa de los sistemas alimentarios debe situar en el centro a los pequeños agricultores, complementados por las pymes locales del sector intermedio que los vinculen con los servicios esenciales y los mercados.

Esto implica apoyar a esos agricultores para que superen ese tipo de limitaciones. También significa hacer que los mercados funcionen para ellos, eliminando las fuentes sistémicas de sesgo y desigualdad. El informe da cuenta de esos problemas sistémicos, junto con las múltiples formas en que los sistemas comerciales mundiales están sesgados en detrimento de los pequeños agricultores. Y muestra que, aunque los agricultores de algunas partes del mundo se benefician de ventajosos acuerdos comerciales y subvenciones, hay escaso apoyo para la agricultura en pequeña escala en los países donde las necesidades son mayores.

Por ello, en el Informe sobre el desarrollo rural 2021 se insta a un reequilibrio de las reglamentaciones comerciales y de los mercados para que respalden, en lugar de discriminar, a la población pobre de las zonas rurales. Los mercados de alimentos deben ser accesibles para los pequeños agricultores —y otras pymes que trabajan en los sistemas alimentarios— en condiciones justas.

El informe presenta un análisis detallado y recomendaciones sobre políticas en estos y otros muchos ámbitos, tales como las dietas nutritivas, la pérdida y el desperdicio de alimentos, la elaboración de alimentos y el papel de los alimentos de origen animal. Estas recomendaciones son especialmente pertinentes en un momento en el que el mundo se dispone a reunirse para poner en marcha una agenda común para el futuro de nuestros sistemas alimentarios.

 

Puede descargar el informe completo o consultarlo en el micro sitio creado para el informe.