Iniciativa del FIDA para Hacer Frente a la Crisis - CRI Banner

Iniciativa para Hacer Frente a la Crisis - CRI

Preservar las ganancias que tanto ha costado alcanzar y mitigar las nuevas perturbaciones

Las repercusiones de la guerra en Ucrania han sacudido los sistemas alimentarios mundiales al máximo, en particular debido al importante papel que desempeña la región en los mercados mundiales de los alimentos, los fertilizantes y la energía.

El conflicto ha agravado los efectos de la COVID-19 y el cambio climático. Y como ocurre en cualquier crisis alimentaria, los principales afectados son las personas más pobres de las zonas rurales, que viven en los países y comunidades de mayor vulnerabilidad.

En respuesta, el FIDA ha puesto en marcha la iniciativa de respuesta a las crisis, un programa dirigido a proteger los medios de vida y fortalecer la resiliencia de las comunidades rurales que atenderá las necesidades urgentes ocasionadas por la guerra, a la vez que buscará aprovechar nuevas oportunidades de mercado para los pequeños productores. El programa girará en torno a intervenciones adaptadas para prevenir el aumento del hambre y la inseguridad alimentaria, a la vez que promoverá los sistemas alimentarios sostenibles.

Las regiones que suscitan la mayor preocupación son el Cuerno de África, África Meridional, el Sahel, Asia Central y África del Norte. Dado que las necesidades son enormes y los recursos sumamente limitados, el FIDA priorizará a los países más afectados. A medida que se hagan disponibles más recursos, el Fondo ayudará a otros países en función de su necesidad.

El objetivo inicial es recaudar al menos USD 33 millones para apoyar a los 11 países con la mayor necesidad de ayuda, con la meta de llegar a los USD 100 millones para abarcar a 22 países y a cualquier otro país emergente definido como prioritario.

Por más de 40 años, el FIDA ha logrado mejorar sensiblemente la resiliencia de millones de personas pobres y proteger sus medios de vida de las perturbaciones graves, mediante iniciativas como el reciente Mecanismo de Estímulo para la Población Rural Pobre, puesto en marcha en respuesta a la crisis de la COVID-19. Sobre la base de esta amplia experiencia, la iniciativa de respuesta a las crisis brindará apoyo clave a los mercados locales y regionales, a medida que la demanda de la producción a pequeña escala aumenta.

Como organismo especializado de las Naciones Unidas e institución financiera internacional, el papel del FIDA en una crisis es fortalecer la resiliencia y la capacidad para mitigar los efectos de las perturbaciones, así como preservar los avances a largo plazo en materia de desarrollo.

Las intervenciones focalizadas y adaptadas permitirán:

  • garantizar el acceso a insumos tales como semillas, combustible y fertilizantes;
  • brindar acceso a financiación para cubrir las necesidades inmediatas de los productores rurales;
  • invertir en infraestructura en pequeña escala para mejorar la capacidad productiva y reducir las pérdidas poscosecha, y
  • facilitar el acceso a los mercados y a información sobre ellos.

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Respuesta del FIDA a la guerra en Ucrania

Los conflictos y la inseguridad alimentaria van de la mano. Es imposible contar con sistemas alimentarios estables y promover el desarrollo sostenible si no hay paz. La guerra en Ucrania no solo ha desencadenado una crisis humanitaria, sino que también está aumentando los precios de los alimentos y los combustibles, lo que a su vez está afectando a las personas más vulnerables del mundo.